Desde que empezó la apertura económica en la época de Alberto Fujimori, el Perú se ha ido convirtiendo, según los organismos especializados, en una de las mejores plazas del mundo para recibir inversiones; y así lo conocemos cotidianamente con las inauguraciones constantes que realiza el Presidente, con el otorgamiento indiscriminado de concesiones (ya solo falta que el gobierno concesiones el aire que respiramos) y con la creciente ola de exploraciones y explotaciones mineras y de hidrocarburos. Por supuesto, la inversión en el sector comercial y de consumo es la que también ha tenido un crecimiento insospechado, teniendo en cuenta nomás que en el primer semestre de este año los usuarios de tarjeta de crédito en el país han utilizado nada menos que Diez mil millones de soles. Es en este último rubro en que nuestros vecinos del sur, es decir Chile, predomina sobre todos, habiendo llegado ya a la nada despreciable suma de 7,000 millones de dólares invertidos en el país en diversos formatos.
Tenemos algunas marcas como: colchones Rosen, jugos Watt’s, yogurt Soprole, la ex peruana mantequilla Laive, atún Fanny, fideos Molitalia, mostaza Hellman’s, galletas Costa, caramelos Ambrosoli, papel Elite, pañales Babysec, productos femeninos Lady Soft; y lamentablemente la esencia de InKa Kola ya también se fabrica en Chile, así como la filial chilena de Adidas es la que provee al Perú. Tenemos grandes cadenas como Tottus y Sodimac del grupo Falabella; Metro, Wong y Eco del Consorcio Cencosud; Fasa, InKafarma, Ripley, Saga (ambos con sus bancos), Casa & Ideas, Americatel y las “1977”; el Jockey Plaza, Megaplaza, Larcomar que Graña y Montero acaba de vender al Grupo Parque Arauco, Mall Aventura Plaza, Open Plaza. También Cinemark, Andes Films, Lan Perú, Sky Airlines, Automotores Gildemeister, etc. En buena hora.
Pero que compren la Isla San Lorenzo frente al Callao si sería el colmo. Ismael León nos cuenta en “Hildebrandt en sus Trece” que el Megaterminal de la isla San Lorenzo apareció como una tesis de grado del oficial AP Lizandro Paredes Infante en el curso de Estado Mayor de la Escuela Superior de la Marina. El Proyecto recibió incluso el espaldarazo de Naciones Unidas y financiamiento internacional, y el 21 de Julio del 2005 se convierte en la Ley del Congreso N° 14239, pero, increíblemente, no se rubricó durante el gobierno anterior y Alan García la observó, ya veremos porqué.
San Lorenzo y sus islotes Cavinzas y Palomino, están a 4 Km. de la punta, y miden 16 has.; y el creador del proyecto no pierde la fé de ver a San Lorenzo como megapuerto de un corredor bioceánico, con muelles gigantescos con grúas pórtico operando los barcos post Canal de Panamá que ya no caben en sus esclusas, miles de containers ultralargos de tránsito entre el Pacífico y el Atlántico, incluyendo u aeropuerto internacional en la propia isla y un puente rápido que lo una a La Punta. El oficial Paredes manifiesta que García observó la autógrafa de Ley desde el 15 de agosto del 2006, diciéndole al Congreso que por ser un ente político no podía ordenar Proyectos de esa naturaleza, que corresponde a organismos técnicos, es decir el Ministerio de Transportes, además dijo que no había pasado por el famoso SNIP (Sistema Nacional de Inversión Pública); añadiendo increíblemente que había duplicidad de inversiones, por la ampliación en marcha del aeropuerto Jorge Chávez. Añade el oficial que los chilenos ya han comprado lugares sensibles como: el cuartel de infantería de Paita, su similar de la Marina de Ancón y el aeropuerto civil de Collique. Lo han intentado con el Pentagonito de San Borja y quieren el cuartel San Martín.
El sustento del oficial no admite contradicciones: “Hoy más del 90% del transporte de carga del mundo es marítimo. El 60% se hace en naves de gran calado, de las que el Canal de Panamá, aún ampliándolo, solo podrá servir un 20% porque sus aguas solo tendrán 15.3 mts, de profundidad. El fondo del Callao solo es de 11 mts., en cambio San Lorenzo registra profundidades de entre 25 y 70 metros. Esta es la única isla geoestratégica de América Latina. Tiene las mismas ventajas portuarias de Singapur en el Hemisferio Oriental, ventajas que deben ser aprovechadas por el Perú. La construcción de un megaterminal multimodal en la isla, nos daría una capacidad potencial para acoderar naves de 300,000 toneladas métricas, manipular 12,000 contenedores y almacenar 130 millones de toneladas por año”.
El interés chileno está en que quiere realizar un Proyecto parecido en su isla Mejillones y por supuesto no le conviene que el Perú lo realice y ya está soltando a través de la web la teoría del “Megacuento de la isla San Lorenzo”. Pues el único que ha hecho caso a esta distorsión chilena es el Presidente García, que permitió la emisión de la Resolución Suprema N° 057-2009-EF, contraria al megapuerto y autoriza a Proinversión, la mano derecha capitalista del Presidente, lanzar la oferta de la isla para inversión inmobiliaria y de casinos. Lo muy lamentable es que este mes de Setiembre es la oferta y, por supuesto, los chilenos ya tienen todo preparado para adjudicarse la isla y dejar sin competencia a su futuro puerto de Mejillones y dejarnos a nosotros sin el mejor megapuerto de América Latina.
¿Habrá quien convenza al Presidente que evite lo que sería el mayor faenón de la historia en contra del Perú?
































No hay comentarios:
Publicar un comentario